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Nueve frutas y verduras que te ayudan a rejuvenecer los dientes

Nueve frutas y verduras que te ayudan a rejuvenecer los dientes

Estos alimentos no solo son «limpiadores» naturales, sino que además protegen el esmalte de los dientes y las encías

Kiwi

El kiwi no es solo una fruta perfecta para ayudar con el estreñimiento, también sirve para limpiar nuestros dientes de manera natural. – Fotolia

 

 

Limón

Aunque se debe tener cuidado, y evitar métodos como la mezcla de limón con bicarbonato para blanquear los dientes, consumirlo de manera habitual, incluido en platos y recetas, sí puede potenciar el blanco de nuestra sonrisa. – Unsplash

 

 

Manzana

Se suele decir que un mordisco de manzana limpia igual los dientes que un cepillo dental. Aunque esta afirmación es exagerada, morder una manzana si ayuda a la limpieza de nuestra dentadura. – Fotolia

 

 

Pera

Al igual que la manzana, la textura dura, pero porosa, de la pera limpia de manera natural la sonrisa. – Unsplash

Plátano

El plátano no solo casi carece de grasa y está repleto de vitamina B6 y vitamina C, también limpia la placa bacteriana. – Unsplash

 

 

Sandía

La fresca y jugosa sandía es la fruta perfecta para el verano. Pero también resulta fantástica para que nuestra sonrisa esté limpia de manera natural. – Unsplash

 

 

Zanahoria

La zanahoria está repleta de beneficios para nuestros dientes. Mejora el riego sanguíneo bucal, el flúor presente en ella es un mineral esencial para el esmalte dental y mejora el riego sanguíneo bucal. – Unsplash

 

 

Apio

Al igual que las zanahorias, el apio es nuestro aliado a la hora de limpiar la placa bucal. También, puede utilizarse para eliminar el mal aliento. – Fotolia

 

 

Fresas

Las fresas son ricas en xylitol, una sustancia que protege de las bacterias que forman la placa y ayuda a remineralizar los dientes – Fotolia

Fuente:  ABC BIENestar https://www.abc.es/bienestar/abci-frutas-verduras-ayudan-rejuvenecer-303122291375-20191004233532_galeria.html#imagen1

Las cordales, ¿sacarlas o no sacarlas?

Las cordales, ¿sacarlas o no sacarlas?

Las cordales, ¿sacarlas o no sacarlas?

Muelas cordalesLas muelas del juicio o cordales son, en realidad, los terceros molares, que por lo general aparecen de los 14 a los 25 años de edad e incluso, según Lilibeth Leaño, odontóloga, pueden nunca salir en algunos casos.

De acuerdo con la especialista, popularmente se llaman ‘muelas del juicio’ porque su aparición coincide con la edad en que las personas maduran mentalmente y su esqueleto se ha desarrollado por completo.

Vibiana Moreno, cirujana maxilofacial, apunta que existen cuatro muelas cordales, una en cada cuadrante de la boca, en la última posición de la línea de la dentadura. Toman importancia porque al erupcionar pueden afectar la posición de los demás dientes, empujándolos hacia adelante o favoreciendo que se deformen.

Aunque son muelas, en su anatomía puede haber varias, al punto que pueden tener entre una y cuatro raíces, e incluso hasta seis conductos no siempre rectos. “Según sus características y el espacio que tengan, pueden brotar de manera inclinada y afectar gravemente la mordida, además de ocasionar otros problemas, entre los cuales el dolor y las infecciones son los más comunes”, explica Leaño.

 

La cirujana Moreno dice que estas piezas dentales tienen en realidad características vestigiales que en los humanos cumplen una función accesoria que apenas es un rezago de la tarea que cumplían en los homínidos: masticar vegetales.

Según la especialista, al estudiar los cráneos de estos antepasados se encuentra que las mandíbulas eran mucho más alargadas, por lo que existía espacio suficiente para alojar estas muelas encargadas de procesar la celulosa de las plantas.

Sin embargo, con la evolución y a medida que fue cambiando la dieta humana, la estructura de las mandíbulas se acortó y las cordales permanecieron.

Llama la atención que en algunos grupos de población prácticamente no existen, como es el caso de los indígenas mexicanos, y en otros como en Tasmania, todos las tienen. La diferencia está relacionada con un gen específico, aterriza Moreno.

Desarrollo

Aunque el nacimiento de las cordales se presenta en la mayoría de las personas de manera sana y alineada, en algunos casos se puede acompañar de dolor, inflamación y factores de riesgo que favorecen las infecciones. Esto puede ocurrir, según Leaño, cuando estas muelas se inclinan, cosa que también ocurre cuando salen parcialmente porque no encuentran el espacio adecuado.

La complicación más común es el dolor persistente en la zona donde está erupcionando, pero también se pueden desalinear los dientes vecinos e incluso apiñarlos, lo que dificulta la higiene y favorece la formación de placa bacteriana y caries.

Cuando no existe suficiente espacio, las muelas del juicio pueden quedar retenidas parcial o totalmente, dice Leaño. En ambos casos puede ocurrir que termine creciendo en un ángulo que afecte la muela adyacente, puede inclinarse hacia la parte posterior causando más dolor o crecer en ángulo recto contra otro diente, como si estuviera acostada dentro del maxilar.

Pueden brotar de manera inclinada y afectar gravemente la mordida, además de ocasionar otros problemas, entre los cuales el dolor y las infecciones son los más comunes

Síntomas

En episodios como estos la muela puede presentar algunos síntomas como la inflamación de las encías, el sangrado y la sensibilidad de las áreas adyacentes, dolor e hinchazón en las mandíbulas, mal aliento y dificultad para abrir la boca, razones por las cuales se debe consultar ante cualquier complicación.

¿Sacar o no sacar?

Tanto Leaño como Moreno dicen que, cuando los síntomas anteriores se presentan de manera regular, pero además hay daño en otros dientes, quistes, caries o enfermedad periodontal, la única solución es extraer las cordales.

Este procedimiento no debe afectar las cuatro cordales, ya que puede ser por separado y las que no presenten molestias se pueden preservar.

La extracción de las cordales, por lo general, debe ser realizada después de una exhaustiva evaluación por profesionales especializados y habilitados para evitar complicaciones. En algunos casos, sobre todo en menores o mayores, se puede requerir sedación, además de la anestesia convencional; y, como siempre, exámenes previos de coagulación, estado general y condiciones favorables.

Tras la cirugía, que es ambulatoria y puede generar una incapacidad muy corta, se recomienda aplicar hielo sobre la mejilla para reducir el dolor, tomar los medicamentos de manera estricta, procurar en las primeras horas mantener la cabeza por encima del nivel de los pies (cuando se está acostado), y algunos recomiendan hacer enjuagues bucales con solución salina, evitar el ejercicio físico fuerte, no fumar y alejarse de las temperaturas extremas en los alimentos, ni ingerir aquellos que tengan residuos pequeños.

¿Cómo cuidar las cordales?

Si las cordales están en buena posición, el cuidado no es distinto al de cualquier otro diente: cepillado permanente, usado de seda dental y visitas al especialista. Sin embargo, durante la adolescencia y antes de que nazcan es bueno el control periódico con el odontólogo.

Consulte si…

– El dolor, la inflamación o la molestia no ceden.

– En casos de náuseas o vómitos.

– Hay sangrado excesivo.

– Hay inflamación de la mejilla o cambio de coloración en la piel.

REDACCIÓN SALUD

Autor: Diario el tiempo
El mal aliento y su relación con enfermedades orales

El mal aliento y su relación con enfermedades orales

Aproximadamente el 75 por ciento del mal aliento o “halitosis” es causado por la boca misma. “Otras causas incluyen problemas gástricos, infecciones de senos nasales o enfermedad severa de encías,” indica Mark Wolff, DDS, PhD, Director de Odontología Restauradora en la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook.

Uno de los logros clave al tratar el mal aliento es determinar la causa. Una vez que su profesional de la salud dental determina cuál es la causa, él puede entonces empezar su tratamiento. El mal aliento puede ser ocasionado por:

Factores Externos – alimentos tales como cebolla y ajo, bebidas como el café y alcohol y fumar, Mala higiene oral – donde la placa y los residuos de alimentos quedan en los dientes. enfermedad oral – gingivitis y enfermedad periodontal, dentaduras postizas – puede haber formación de placa y residuos de alimentos en las dentaduras, las cuales deben limpiarse a diario, amígdalas – las áreas crípticas (surcos) en las amígdalas pueden permitir que los residuos de comida queden alojados en esta área, infecciones del tracto respiratorio – infecciones de garganta, senos nasales y de pulmón, boca seca (xerostomía) – puede ser ocasionada por problemas de glándulas salivales, medicamentos, respiración bucal, radioterapia y quimioterapia, enfermedades sistémicas – la diabetes, enfermedades hepáticas, renales, pulmonares y de los senos nasales, así como desórdenes gastrointestinales.

¿Cómo se relaciona la enfermedad oral con la enfermedad sistémica?

Una investigación reciente sugiere una relación entre la enfermedad oral y las enfermedades sistémicas (diabetes, enfermedad cardiovascular, infarto cerebral, infecciones respiratorias y la enfermedad de Alzheimer) y otras afecciones médicas. Cuando se inflama el tejido gingival causando la presencia de la gingivitis, los mediadores inflamatorios llamados citoquinas que se encuentran en el tejido gingival pueden entrar a su flujo de saliva y también pueden ser aspiradas hacia los pulmones. Las bacterias responsables de la enfermedad periodontal pueden también entrar en el sistema circulatorio alrededor de los dientes y viajar hacia otras partes del cuerpo. Las bacterias orales pueden causar infecciones secundarias o la inflamación de otros tejidos o sistemas de órganos en el cuerpo (2).

¿A quién debe visitar si tiene mal aliento?

Si cree que su dieta le está causando mal aliento, entonces consulte con un dietista o nutricionista con quienes pueden trabajar para modificar su dieta. Si tiene mala higiene oral y padece de gingivitis (inflamación del tejido gingival en su boca) o de enfermedad periodontal (pérdida ósea alrededor de los dientes, algunas veces se le refiere como “piorrea”), consulte a su dentista y periodontólogo y trabaje con su higienista dental para mejorar la gingivitis y obtener instrucciones detalladas para la higiene oral en casa.

Las infecciones de amígdalas y respiratorias necesitarán de seguimientos por parte de su médico o de un especialista, tal como un otorrinolaringólogo o neumólogo. Una gran mayoría de personas en Estados Unidos padecen de boca seca debido a los medicamentos que pueden estar tomando, a la disfunción de la glándula salival y tratamientos de radio- y quimioterapia para el cáncer. Por favor consulte a su cirujano maxilofacial, su médico u oncólogo para sus recomendaciones profesionales de recetas o productos sin receta médica que pueden aliviar los síntomas de boca seca.

Aquellos pacientes con diabetes, con afecciones hepáticas o renales, o desórdenes gastrointestinales deben visitar a sus médicos, urólogos o gastroenterólogos para obtener sus puntos de vista de cómo puede reducirse el mal aliento relacionado con estas enfermedades sistémicas.

Contacte a su consultorio dental para obtener una recomendación sobre qué profesional de la salud dental o médica debe visitar debido a su afección de mal aliento.

Referencias:

Fuente: www.colgate.com.co

¡Di adiós al miedo al dentista!

¡Di adiós al miedo al dentista!

Si dejas pasar meses antes de pedir cita para tu revisión con el dentista, la noche previa a la visita te cuesta conciliar el sueño o no puedes controlar los nervios en la sala de espera, es posible que sufras odontofobia y pertenezcas a ese 15% de la población que tiene miedo a visitar la consulta del dentista.

La odontofobia existe y no es solo cosa de niños. Es más habitual de lo que muchas personas pueden creer y puede llegar a ser más perjudicial para la salud de lo que imaginamos.

Al pasar mucho tiempo entre revisiones dentales y, por tanto, no tener un diagnóstico reciente ni un tratamiento dental adecuado, el estado de la salud oral de estas personas va sufriendo un deterioro que puede desencadenar en múltiples patologías. Además, dada la relación entre la salud oral y la salud general, esto no solo puede perjudicar al estado de los dientes y encías, sino a todo el organismo.

Pero, ¿qué es lo que genera el miedo al dentista?

El origen de la fobia dental suele deberse a un patrón multifactorial que responde a varias motivaciones: el miedo al dolor que el paciente cree que va a sufrir, el pánico a las agujas, el recuerdo de malas experiencias pasadas e incluso la incertidumbre ante el tratamiento.

Los doctores y equipos especializados de BQDC son muy conscientes del miedo que sienten algunos de sus pacientes cuando van a la consulta y se forman para enfrentarlo. Un trato amable y delicado, un ambiente agradable y una explicación detallada del tratamiento ayuda a quien lo sufre a vencer este miedo.

Asimismo, los avances tecnológicos han hecho que los tratamientos sean mínimamente invasivos y prácticamente indoloros.

Consejos para perder el miedo al dentista

Encuentra un dentista comprensivo: Todo el equipo de las clínicas de BQDC están formados para comprender la odontofobia y ofrecer la solución más adecuada a cada caso.

Elige cita a primera hora de la mañana: Así tendrás menos tiempo para pensar en tu miedo e ir acumulando ansiedad durante el día.

Infórmate: Pide toda la información que necesites para solucionar tus dudas sobre el tratamiento y los pasos que se seguirán.

Pregunta la posibilidad de realizar sedación consciente: Es una alternativa muy útil para relajarse durante el tratamiento dental y no sentir ningún tipo de miedo.